La caspa es una condición común que afecta a muchos gatos, y su aparición puede venir por motivos de distinta índole. Conoce las principales razones por las que tu gato tiene caspa, qué lo provoca y qué tratamiento aplicar.

Para poder detectar cualquier problema mayor que tenga relación con la aparición de esa caspa felina y, de ese modo, actuar en consecuencia, es importante entender la razón por la que nuestro gato ha desarrollado caspa.

¿Qué es la caspa felina?

La caspa es una afección dermatológica del cuerpo cabelludo que, como ocurre en las personas, afecta a muchos gatos en algún momento de su vida.

Es piel muerta en forma de laminillas, escamas o motitas que se desprenden, cayéndose o quedándose adheridas al pelaje del minino.
La caspa es más un síntoma que una enfermedad como tal. La renovación de la piel muerta es algo natural y, en ocasiones, la aparición de caspa no es alarmante. Ahora bien, si la cantidad es excesiva y va acompañada de otros síntomas, hay que visitar al veterinario para que determine la razón e indique cómo proceder.

Para que tengas una idea inicial de qué puede estar ocurriendo, a continuación veremos las razones principales para que tu gato tenga caspa.

 

¿Por qué mi gato tiene caspa?

Las razones por las cuáles un gato puede sufrir caspa son muchas. Ya sean por factores internos (como la seborrea) o externos (como la diabetes).

Las principales causas vinculadas a un exceso de caspa son:

  • Alimentación
  • Hidratación
  • Alergia
  • Parásitos
  • Hongos
  • Estrés
  • Enfermedades y otras razones

Por la alimentación

Una dieta pobre que no contenga los nutrientes necesarios para el gato puede desencadenar en varios problemas, entre ellos la caspa.

Un claro ejemplo de ello es cuando la alimentación del minino carece de suficiente Omega 3, hecho que se traduce en problemas de piel y su consecuente exceso de caspa.

 

Otro factor vinculado con la nutrición es la obesidad. El sobrepeso en gatos tiene múltiples consecuencias negativas para el minino, una de ellas es tan sencilla como el no tener suficiente movilidad para llegar a acicalarse y limpiar ciertas partes del cuerpo.

 

 

Por la hidratación

Este aspecto es importante tanto a nivel interno como externo. El gato tiene que tener una correcta hidratación interna, y muchos domésticos no beben suficiente agua y su dieta no le proporciona el líquido necesario.

 

En cuanto a la hidratación externa, el aire seco del invierno o de los lugares con poca humedad puede llegar a resecar la piel del gato. En ese caso, un consejo es incluir humidificadores en casa.
Otra cosa a evitar es la larga exposición al sol. No es conveniente que el gato esté mucho rato bajo el sol intenso, porque le puede dar un golpe de calor y porque puede sufrir quemaduras en la piel (y, con ello, enrojecimiento, picor y caspa).

Por alergias

Los gatos también pueden sufrir todo tipo de alergias, y muchas de ellas se traducen en problemas en la piel y en caspa.

La dermatitis de contacto es una reacción alérgica de la piel causada por el contacto del gato con algún alérgeno o irritante, como pueden ser productos de limpieza, jabones, productos químicos, algunos tipos de plantas, etc.

Otro tipo de alergia es la alimenticia, cuando el gato tiene alergia a un tipo de proteína o grano de su dieta. La picazón, las escamas y la caspa se pueden dar a raíz de este tipo de reacciones y, si no se detectan y tratan a tiempo, podrían desencadenar en algo peor. Por lo que, una vez más, la visita inmediata al veterinario es fundamental.

Por parásitos

La infección más común por parásitos es la Cheyletiellosis, conocida como “caspa caminante” o “caspa andante”.

El ácaro que la provoca, llamado Cheyletiella, tiene pinta de caspa. Pero en realidad son pequeños parásitos que se alimentan de la piel del minino. Es una patología muy contagiosa, con lo que además de eliminarla, habrá que tener precaución con otros gatos que hayan convivido con el afectado, así como los espacios que haya ocupado (cama, sofá, etc.).

Otra enfermedad conocida como demodicosis causada por el ácaro Demodex puede producir caspa en el gato, en veterinarias se habla sobre esta poco frecuente patología dermatológica en gatos. Es importante conocerla porque afecta más a gatos inmunocomprometidos o malnutridos y, aunque en el caso de los felinos, se considere una enfermedad rara, es emergente, pero sigue siendo más habitual en los perros.

En cualquier caso, si sospechamos que nuestro gato está afectado por alguno de estos parásitos, hay que llevarlo inmediatamente al veterinario.

 

 

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