Agatha y Kenzo siendo cachorros han aprendido que, en este mundo, tenerse el uno al otro lo cambia todo. Ella, Agatha, es dulce y observadora. Le gusta acurrucarse en silencio y mirarte con esos ojitos que parecen decir “estoy contigo”. Él, Kenzo, es curioso y juguetón, siempre dispuesto a arrancarte una sonrisa con sus carreras locas y sus saltos inesperados. Son distintos, sí… pero se complementan a la perfección. Han crecido juntos, juegan sin parar y se buscan cuando uno no ve al otro. Son familia. Su refugio. Su seguridad. Por eso soñamos con encontrarles un hogar donde puedan seguir compartiendo. No queremos separarlos. Porque el amor que se tienen es real. Porque juntos son más fuertes. Porque nadie debería perder a su compañero de vida. Buscamos una familia que tenga espacio en su corazón (y en su sofá) para dos pequeñas almas llenas de ternura. A cambio, Agatha y Kenzo prometen cariño infinito, risas diarias y una casa mucho más cálida. Mi/