Goku apareció cerca de unos contenedores una mañana de primavera después de una noche de tormenta. Tenia el pelito mojado, y la carita llena de barro....no bufaba, ni lloraba pero su mirada parecía suplicar ayuda...una persona que paseaba a su perro lo recogió y nos pidió ayuda. Goku ha resultado ser un gatete muy agradecido, alegre y vivaracho...ahora solo espera que alguien se fije en el y quiera compartir su vida para siempre. TC/