Rescatamos a Coco de un vertedero de basura y escombros. Tan pequeño y desvalido que daban ganas de llorar...tenía una conjuntivitis avanzada que le había producido ceguera en ambos ojos. Inmediatamente le llevamos a un oftalmólogo y se le puso un tratamiento. Coco ha mejorado mucho, su aspecto ahora es mucho mejor y, aunque ciego, hace una vida absolutamente normal y autónoma: va al arenero, se mueve por la casa, juega con su pelotita, accede a su cuenco de comida y agua. TC/